tormenta.

Me sorprendí en Toluca llamandole casa a Guadalajara. Y es cierto éste es mi nuevo hogar y tengo que aceptarlo, aún así siento miedo cuando veo que se avecina una tormenta.
He estado alerta.
Antes de llegar al café, caminando por la calle, senti el viento tibio en la parte interna de los brazos.
Olí tierra húmeda y veía el polvo en el alumbrado público. Le dije a Quique que pronto llovería.
Pronto lloverá.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario