Fui al campo.
Papá había dicho que iría con mi abuela a llevarle algo de despensa y ver como estaba. Yo le dije que queria ir y nos fuimos.
Mi tío Alejandro nos llevó en su camioneta.
Durante todo el viaje los mayores hablaban de política y repartición del poder, yo estaba muy preocupado porque mis uñas se veían demasiado largas.
Llegamos allá a eso de las 3, nos recibieron mi prima y su novio que estaban limpiando un carro.
Entramos a la casa y allí estaba la abuela seleccionando frijoles. La saludamos y luego todos nos sentamos a comer.
Mi abuela es una persona interesante, recuerda muchísimo. Nos platicó de una tía suya que le disparó a su marido, de los viajes en tren, de oaxaca, de sus hijos muertos. Todo esto lo oíamos todos mientras sudábamos litros... Hacía mucho calor.
Poco después decidimos irnos. Mi cabello estaba tieso de tanto polvo. Mi abuela nos dió una bendición y dijo que la visitaramos pronto. Yo tal vez no me despedí lo suficiente, mientras todos aún seguían con ella decidí ver que había afuera. Atravesé el jardín, cruce la cerca, llegué al campo.
Metros continuos de pura y absoluta nada flotando en el polvo. Una cancha de futbol a lo lejos, atrás unos campos de trigo ya cosechados, árboles muertos, espejismos en la carretera. Nadie, ninguna persona.
Todo es desierto - me dije - y me gusta así.
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Sabes?... Al ver esa foto yo lo veo distinto, veo decenas de personas, familias, mucha vegetación, agua, animales, son mis recuerdos... veo vida, veo mis recuerdos, porque ellos no han muerto... son la raíz de mi alma y lo que nutre mis actos presentes. Me gusta recordar el pasado, ejemplos idos, rostros ausentes que salen de la memoria para arrancarnos una sonrisa, reenseñarnos el valor de los principios o esos principios perdidos... Disfrútalo Rey... Tío Leo.
ResponderBorrarCreo que tienes toda la razón, allí hay mucha gente y recuerdos. Mi percepción es meramente paisajística.
ResponderBorrarEs muy cierto eso de que a pesar de que parezca un lugar desolado sigue lleno de vida.
En fín, vivir en el desierto es una enorme metáfora sobre la humanidad y la permanencia. Todo en el desierto siempre dejará un fantasma.
todo en el desierto siempre dejara un fantasma, :) me gusto mucho esa frase, aplicable a muchisimas percepciones y no solamente "paisajísticas" que malo que no me dijeras que tienes blog¬¬ digo de por si el mio esta vacio jajaja pero igual le ire agregando cosillas un saludo alan, te encontre por disposicion de la vida ok ? xD
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