Llegas al frío, al tiempo congelado, al abismo de conversaciones sin sentido...
Entras a esa zona: a esas prisas.
Ves como aquellos a los que quieres/quisiste les pasa lo mismo que a los que quisiste/quieres.
Dices: te extraño mamá enferma/te extraño mamá sana.
Todo son dicotomías en ésta casa de noche, de lluvia.
Ésta casa de luz interna/toneladas de cobijas.
Vienes a esperar a un hospital, a que no pase de nuevo. O a dar ánimos a quién le pase.
Tienes miedo. Tienes frío. Pero tienes algo.
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