Hace rato dejé de escribir en mi diario.
No sé si es porque no tengo tiempo o porque no sé si vale la pena escribir todo lo que me pasa.
Está lloviendo, tomo té.
Sucedió que ayer me quemé la garganta con las albóndigas que preparé. Nunca tragues demasiado rápido.
Tengo muchas ganas de salir pero mi tarea sigue pendiente, sigo esperando el nirvana para escribir sobre el arte budista. También necesito hacer una exposición sobre Félix González Torres (lo cual no es tan dificil porque el tema me gusta mucho). Y una entrevista a un artista que no sé si estará lista para mañana en la tarde. Creo que es lo último que hay que entregar...
Quiero ir al bosque y quedarme allí todo el día.
Ayer una amiga me dijo Te quiero, en un mensaje, después de despedirnos. Yo también la quiero mucho. Me dieron ganas de llorar.
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