Me vá bien.

Y no me ha ido mal.
Éste fin de semana conseguí dedicármelo a mí después de la crisis del viernes en la noche.
De hecho, inmediatamente después de eso limpié mi área de trabajo y me puse a trabajar en mi bodegón para la clase del sábado. Quedó bonito.

Al día siguiente caminé con Alejandra por Huentitán: el parque del mirador, las calles, todo se oía muy tranquilo, platicamos mientras tomaba café y terminamos comprando plantas.

Durante la tarde me puse a trabajar en mi cartel para una materia de los lunes.. El trabajo manual siempre es reconfortante, y estar haciendo garabatitos sobre un papel guarro es algo bastante terapeutico, luego lo pinté con acuarela. Lo terminé ésta mañana.

Desayunamos chilaquiles, creo que me quedaron muy ricos. Los acompañamos con dos huevos estrellados y una taza de café.

Hoy he estado oyendo música mientras lavo mi ropa. Estoy volviendo a disfrutar de mi mismo haciendo cosas que me gustan. Estoy feliz.

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